miércoles 13 de mayo de 2009

¡No al preservativo!



... ¡sí! a la pobreza, a las enfermedades de transmisión sexual, a los embarazos no deseados, a la interrupción de la formación personal y educacional, a las familias desestructuradas prematuramente, al rechazo social en muchas sociedades...

Me gustaría poderle dar un vuelco a la historia y retirar la corona con la que han coronado a este personaje...

Hablo como creyente únicamente en Dios (y en el hombre, en la naturaleza...), que no necesita de un intermediario entre Dios y yo en la tierra, que me exima de pecados rezando diez avemarías. Pero sobre todo, hablo como un individuo del siglo XXI.

martes 12 de mayo de 2009

La pequeña Pia



Ya está en Madrid la pequeña Pia. Es una monada de cachorrito, muy cariñosa e hiper revoltosa. De momento va aprendiendo bien pero nos queda mucho trabajo aún. Ya responde al llamado de su nombre, hace pis mayormente en su sitio, la caca no la tiene muy bien controlada todavía y comienza a reconocer el ¡No! de las prohibiciones. Y algo muy sorprendente para mí, se come toda la comida y se queda pidiendo más.

Lo que peor llevamos es el tema del sueño, se pasa las noches entre jugando, durmiendo y reclamando nuestra atención para que le rasquemos la barriga. Al parecer en esto vamos mejorando también (o eso quiero pensar...).

Ya les iré contando más de esta peque diablilla.

Un saludo perruno de Pia,

¡Guau!

jueves 30 de abril de 2009

Pia

viernes 20 de marzo de 2009

La Nuna y los 7


Ella llevaba mucho tiempo queriendo ser madre, y yo queriendo tener un hijo de ella. Fue duro enfrentarse a la maternidad con apenas 2 años y medio (14 años humanos). Pero la fuerza que emanaba de aquel pequeño cuerpo era impresionante. Como toda una guerrera dio a luz a siete hermosos cachorritos, que nacieron sanos y salvos, trayéndome de regalo un día cargado de emociones.

Fue la sorpresa más bonita en mucho tiempo. Recuerdo estar durmiendo y sentir, casi a lo lejos, el tono de notificación de un mensaje en mi móvil. Dudé si cogerlo o seguir soñando y opté por lo segundo. Pero a los pocos minutos, y desde aquel sueño profundo, recordé vagamente el sonido de mi móvil y sin abrir apenas lo ojos decidí cogerlo. ¡Era la noticia de que la Nuna había parido!

Los que me conocen podrán imaginar lo ansiosa que estaba ayer, queriendo saber todo.

Ahora nos espera un largo camino lleno de cosas como estas: quiero salir y no tengo con quien dejar a la perra, son las 11 de la mañana de un sábado o un domingo y no puedo seguir durmiendo porque la perra necesita salir, qué caro me ha salido el veterinario esta vez, ha cogido bichos, ¡con el asco que les tengo!, ve a por pañales que le ha venido la regla, hay un perro rondándola cada vez que sale al parque...

Sin mencionar todo lo que sucederá antes de esto.

martes 3 de marzo de 2009

Periodo especial...


Como si de una epidemia se tratase, esta última vez que estuve en Cuba me encontré con que gran parte de la población de mi pueblo (entiéndase pueblo con más de 20 mil habitantes) estaba esperando para dar a luz. La isla se está viendo afectada en el mercado de pareja y cualquiera teme quedarse para vestir santos. Ahora por fin hemos apartado la vista del turista, y otra vez ponemos la mira en el producto nacional. Con lo que cualquier criollo barrigoncito rapado que nos guiñe un ojo nos está abriendo una puerta de esperanza a la maternidad.

Las chicas de mi edad (menores y mayores también) se quejan de que no hay para donde mirar porque todos están o comprometidos con más de una mujer e hijos, o feos faltos de una buena dieta y gimnasio, o simplemente son guajiros (paletos) cerrados de mente sin más ambiciones que la de procrearse.

Recuerdo que de niña decía que nunca me enamoraría de un guajiro así, y he de decir que hasta ahora he sido leal a ese pensamiento. Sin embargo, lo cierto es que los únicos que valen la pena, hoy por hoy, son esos guajiritos de campo adentro, que aún conservan un poco de vergüenza.

A partir de los 25 años allá, la mujer que no esté en camino de tener a su primer hijo lleva un mal presagio. La gente comienza a sacar sus propias conclusiones rápidamente: si se debe a que ha sido un poco puta, marimacho o demasiado santurrona, condenada a quedarse soltera.

Los chicos mientras tanto aprovechan todo lo que pueden: cuantos más amiguetes tengan más posibilidades tienen de anotarse mujeres, puesto que se las intercambian. ¡Sí! Se pasan las novias como si de un porro se tratara, y lo mejor, las embarazan y todo queda en casa.

Lo optimista de esta vida del cubano es que aunque vengan huracanes, sistema comunista y un tipo como Bush, seguimos con el mismo entusiasmo de siempre.

domingo 1 de marzo de 2009

Voy hablarles del sueño que ya no veré cumplirse


...pero me alimenta el alma tan sólo pensar que estuve en el camino de verlo realizable.

Es la única imagen que siempre me persigue, me acompaña y me hiere. Una herida dulce, apasionante, de la que nunca me desprendo. Incomprensible.

Desde edades muy tempranas la mayoría de los niños comienzan a decantarse por una profesión u otra, aunque muchas veces no sepan muy bien de lo que están hablando. Como por ejemplo: mi hermanita Angie, de tan sólo 7 años, dice que cuando sea grande será "jinetera" (un tipo de prostitución en Cuba que consta en prostituirse sólo con extranjeros). Evidentemente ella no sabe de lo que está hablando, y a los mayores esto les resulta gracioso, pero no pasará mucho tiempo en darse cuenta. Ingenuamente ella lo que quiere decir es que quiere viajar, conocer otras culturas; incluso, me atrevería a decir que tiene un gran interés por el mundo de la moda y el diseño. Yo le pregunto que por qué no quiere ser maestra como su mamá o médico como su tío; y responde que ¡no!, que ellos no tienen money-money. Así están los niños allá.

En mi época el interés de los niños aún no lo movía el dinero. Por eso cuando mis padres me preguntaron qué quería ser de grande, dije ¡bailar! ¡Quiero bailar! Ya saben que entré en una escuela vocacional de ballet a los 9 años, y muy pronto definí aquello de bailar. Quería enseñar a bailar. Eso ha sido mi gran ambición desde muy joven: enseñar a otros a amar el arte de la expresión a través del movimiento.

A pesar de que ya no me dedique a ello, sigo ligada. Y adonde él vaya yo iré...

martes 10 de febrero de 2009

Algunos son de Venus y otros somos de Marte


Pido disculpas de antemano a los que puedan darse por aludidos, y al autor del libro “Los hombres son de Marte, Las mujeres de Venus”, de John Gray.

Hace unos días un amigo varón me ofreció jugar el papel de madrina en la vida de su primer hijo. Y antes de que yo pudiera responder, ya había modificado el ofrecimiento: en un primer momento me pidió que fuera madrina de su hijo, y segundos después me dijo que ya le pediría eso a otra persona y que quería que yo fuese madrina “especial”. Yo aún le debía una respuesta y, aunque dudaba entre el no y el debo pensarlo muy bien, me dejó sin habla.

¿Por qué no pudo pensar primero lo que quería ofrecerme?

Días después volvimos hablar y me pidió disculpas por haberme ofrecido una cosa antes y otra después. Yo acepté sus disculpas. Sin embargo, acto seguido comenzó una oleada de justificaciones de su conducta, que intentaban sostener la teoría de que los hombres son de Marte y las mujeres de Venus.

Me resulta indignante ver cómo la gente se esconde detrás de tópicos tan patéticos como este para reafirmar posturas o actitudes que han sido cuestionadas. Encontrarte en un mundo, donde predominan las personas simplistas, fáciles de manipular, que se engañan a sí mismas porque es más cómodo, es frustrante.

A muchos el libro "Los hombres son de Marte, Las mujeres de Venus", de John Gray, les parecerá una mina de oro, un verdadero manual de amor y de relaciones humanas, y a otros, como a mí, una farsa. Falto no sólo de inteligencia y de objetividad sino de atención a las cualidades fundamentales del ser humano. El libro ofrece la excusa de conocernos y aceptarnos tal y como supuestamente somos (hombres o mujeres), acercándonos más al prójimo (en este caso, al sexo opuesto). Pero esto oculta el verdadero mensaje: resaltar las diferencias entre hombre y mujer. Es decir, reducir la conducta de las personas a su sexo. A mí me indigna que la gente no quiera adaptarse al punto de vista del otro y prefiera quedarse en el suyo por su creencia en que está predeterminada a actuar como lo hace. Una postura muy cómoda.